Hallyu, y la invasión de cultura Coreana.

En 2007 mientras viajaba por Chipre tuve la fortuna de ver un reality show de comedia diferente a todos los disponibles en eso entonces: 2 days 1 night. Un show Coreano con subtítulos en inglés. Mi primera vez en Chipre, mi primera vez viendo televisión asiática, y mi primera vez experimentando Hallyu, la onda coreana.

Hallyu es un neologismo acunado por los chinos a la onda cultural coreana que conquisto al mundo. Este maremoto incluye la exportación de música, películas, series, moda y culinaria a todos los rincones de este mundo.
Y, ¿Cómo comenzó?

El epicentro del tsunami

Para entender Hallyu y la explosión K tenemos que volver a los finales de los 90s. Durante esa década varios cambios estructurales ocurrieron en la península coreana.

Todo comenzó cuando, después de décadas de reclusión, el gobierno coreano permitió a sus ciudadanos viajar libremente al extranjero, en anticipación a otros cambios grandes como la inclusión de Sur-Corea en el OECD en 1996.

Familias de clase altas y media-alta – las cuáles venían incrementando sus números – mandaron a sus hijos a estudiar en el extranjero, quienes trajeron de vuelta nuevas perspectivas y experiencias en el área de tecnología y cultura al país que por mucho tiempo vivió aislado.

Este sincretismo de los centros culturales en el occidente fue anudado al desarrollo económico del país. El gobierno facilitó enormemente la expansión cultural a través de una fuerte inversión en actividades lúdicas, así como la reducción de burocracia y la eliminación de leyes arcaicas que censuraban el arte.

La primera onda, hallyu 1.0

Los motivos por los cuáles el gobierno mudo de posición con respecto a sus ciudadanos y al arte fue la cresciente necedidad de ejercer soft powerO sea, através de la cultura, los deportes y otras actividades podrían tener una prescencia global, y así facilitar acuerdos económicos y culturales con otros países.

Claro otros acontecimientos fortuitos ayudaron a su tentativa, como la abertura del mercado chines y las fuerzas de globalización que estaban surgiendo.

El primer producto K exportado a grandes partes del mundo fueron las telenovelas. La lenta pero continua penetración del mercado Chines fue un catalista ideal para el big bang surcoreano. El público chines recibió con tanto ímpetu estos dramas que su gobierno impuso un límite al número de producciones coreanas que podían ser transmitidas en televisión nacional.

Asimismo, el K-pop coreano comenzó a tener audiencia en grandes partes de Asia y Oceanía gracias al adviento del proto-internet. A diferencia de los nipones, las naciones asiáticas no tenían animosidad hacia los ciudadanos de la península coreana. Esto es a razón de las guerras e invasiones, en otras palabras los coreanos fueron vistos como el enemigo de mi enemigo.

Grupos como H.O.T se infiltraron en China, Japón, Indonesia, Nueva Zelandia y más, esto a comienzos del siglo XXI, en la llamada Hallyu 1.0.

Hallyu 2.0 El estrellato de Hallyuwood

Fue en ese entonces donde conocí mi primera producción coreana para televisión, la cuál ya era transmitida en canales de habla inglesa. Estas producciones también se beneficiaron del nacimiento de YouTube, y apps que permitían ver programas de todas partes del mundo.

Tal fue el caso del app Drama Fever, en donde personas de Vietnam, Chipre, Nueva Zelandia entre otros países, podían disfrutar de una rica variedad de K-dramas.

La música sin embargo tardo un poco más de tiempo en ser regularmente transmitida en otros continentes.

En 2017, ayudados por la fama del hit Gangnam Style (Ganma es un barrio popular en Seul), la primera banda K-pop consiguió entrar en el Billboard americano. BTS llegaría con fuerza a America y casi a la par, la onda Coreana 2.0.

Eventos relacionados a la híper-globalización ayudaron al contagio K. Uno de ellos fue la divulgación de los servicios de Streaming. Cuando el app Drama Fever desapareció su contenido fue comprado por dos monstruos del mundo mediático, NETFLIX y VIKI. Esto, junto con la gran calidad de producciones, ayudo a Corea a entrar definitivamente en nuestras casas.

Surfeando el mundo coreano

Las casas de producción nacionales ya tenían experiencia adaptando su contenido a otras audiencias, y con la ayuda de Netflix consiguieron mostrarle al mundo lo que aprendieron en las últimas décadas.

Así que ahora tenemos Squid Games, Kingdom y romances como Crash Landing On You. Pero no solo eso. Los cosméticos y productos patrocinados en esas series también han tomado al mundo.

Recuerdo que en 2007, después de maratonar varios episodios de 2 days one night, algo también despertó en mí. La comida que saboreaban en ese show parecía extremamente apetitosa. Y es por eso que en este momento espero con ansia mi próximo plato de Kimchi. Al final, la comida es la mejor manera de llegar a mi corazón.

No nos podemos olvidar que de nada serviría esta propagación sin la calidad en sus creaciones y producciones culturales. Las series surcoreanas en los servicios de streaming son extremamente bien hechas, la música es meticulosamente producida, los cosméticos, carros, comidas e incluso videojuegos son un manjar para todos nuestros sentidos, deseándonos tener apetito de más.

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